Este solo de Danza Contemporánea, es un entramado de cooperaciones que se
precipitan al vacío para revelar lo posible dentro de lo imposible, un ejercicio de
magia, un misterio que nos une y nos convoca, una práctica de amor y valentía. La pieza se despliega como un viaje por los senderos del tiempo, la música original contemporánea, la música antigua en directo (interpretadas con clave, piano, órgano, tiorba y voz), la video-proyección, la poética y el movimiento, dejando espacio para ser compartida y que la dramaturgia sea un viajero en sí mismo.
Como puntos de partida hemos tenido en cuenta la mística del vacío en sus diferentes vertientes. En oriente el vacío es un elemento actuante y dinámico, ligado a la idea de los alientos vitales. Mientras que en occidente está más relacionado con la muerte y la nada. Estos conceptos nos han acompañado para crear las distintas capas que componen la estética de la obra. Como referentes María Zambrano, Santa Teresa de Jesús y Cheng entre otros nos han guiado en este viaje lleno de sensorialidad que apela a vibrar en ese vacío interior y dejarse llenar por él. Solo de danza contemporánea en España.
Idea original, coreografía e interpretación: Beatriz Palenzuela
Ayudante de dirección y creación: Rafael de la Lastra
Asesoramiento coreográfico: Nuria Sotelo
Música original: Evil Kate
Música antigua en escena: Vivaldi, Bach y Kapsberger
Sara Castrillo (Soprano)
Marta Gamaza (Órgano, Clave y Piano)
Paulino García (Tiorba)
Vestuario: Babirusa Danza
Diseño de Iluminación: Víctor Cadenas
Realización vídeo para la escena: Rubén Vilanova
Subvención para la producción de Danza del Gobierno de Cantabria
Colabora: Residencia Palacio de Festivales, Proyecto Cruces Camino Escena Norte Residencia A Casa Vella, Residencia Fábrica de Creación Santander, Residencia La Nave del Duende Cáceres.